Carta de bienvenida

Al estimado lector que, entre todas las decisiones que debe tomar en su día a día, hoy elige leer estas palabras que espero sean preludio de su conversión en espectador.

La distancia es algo más que kilómetros entre personas, lugares y momentos; algo más que fotografías, arrugas y súbitos recuerdos. Es un camino de ida y vuelta que empieza inadvertidamente en nosotros y termina sin previo aviso donde se agota el viento.

Cuando dejé Almería para formarme en la profesión a la que he dedicado estos últimos trece años de mi vida, comencé un largo viaje. No podía imaginar que yo sería el responsable último del evento que me hizo descubrir a qué quería dedicar mis esfuerzos, energías e ilusiones.

Decidí encargarme de la dirección de nuestras Jornadas del Siglo de Oro embargado de emoción, orgullo y preocupación por todo lo que representan para mí, todo lo que significan para Almería y todo lo que ya no daría tiempo a hacer, respectivamente. Un corto período de tiempo para organizar algo que debía alcanzar a miles de personas. Cada día suponía tomar decisiones que daban paso a unas actividades cerrándolo a su vez a otras. Muchas cosas no han llegado a tiempo. Pero son aún más las que sí, y aquellas que merecen su oportunidad estarán sin duda en años venideros.

Tenemos por delante un viaje lleno de sorpresas que valen su peso en oro. Ha llegado el momento.

La distancia ha trascendido el camino, ha surcado quinientos años de historia y se ha convertido en este preciso instante en presente, en teatro, en música, en danza, en verso, en calles, en bullicio, reflexión y diversión, en personas que dialogan, en historias que se reviven, en una oportunidad

única y nuestra. Algo pensado, diseñado y trabajado para ser disfrutado.

 

¡Bienvenidos!

 

Ricardo Arqueros
Director de las XXXIV Jornadas de Teatro del Siglo de Oro